La inteligencia artificial es una herramienta que utilizo para agilizar procesos, explorar ideas y llevar conceptos a una primera versión de forma más eficiente.
Pero el resultado final no depende de la herramienta, sino del proceso creativo.
El criterio, la intención y la construcción de una identidad sólida siguen dependiendo del diseñador. Porque sin creatividad, no hay diseño.
La IA potencia mi trabajo, pero nunca lo reemplaza.